La "taróloga" y "psicomaga" Gabriela Rodríguez es quien lidera en Chile estas dos técnicas de sanación, que buscan en nuestras raíces familiares las causas de los problemas y nos proponen audaces actos simbólicos para aliviarnos.
SANTIAGO, agosto 13.- Creadas por el "Leonardo Da Vinci" chileno, Alejandro Jodorowsky, actor, escritor, cineasta, tarotista, guionista de cómics, "psico-chamán" y terapeuta; la psicogenealogía y la psicomagia son dos técnicas terapéuticas que recurren tanto al pasado como al presente para sanar a quienes optan por encontrar una respuesta satisfactoria a sus problemas.
Gabriela Rodríguez, es una de sus discípulas y se define como "taróloga", es decir una investigadora del tarot, herramienta en la que ha profundizado por más de veinte años, mientras que en las técnicas terapéuticas de su maestro, lleva una década realizando consultas individuales y talleres.
Consultada por el origen de esta disciplina, ella señala que "Alejandro Jodorwsky, después de tener un larguísimo recorrido y experiencia con curanderos, chamanes y el arte, desarrolló esta terapia. El dice que se dio cuenta al leer el tarot que todos los problemas de la gente vienen del árbol familiar (y esto también me pasó a mí, que empecé leyendo el Tarot de Marsella). Entonces, tuvo la genialidad de poner este conocimiento -que tiene una raíz chamánica- en un lenguaje racional y estableció coordenadas y leyes para trabajar con este instrumento terapéutico".
La psicogenealogía postula que tanto nuestras fortalezas como nuestros problemas tienen su origen en las distintas ramas de nuestro árbol genealógico. En la historia de nuestros padres, familiares y antepasados, está todo el material clave que marcaría nuestro presente. Así, pueden repetirse historias de fracasos y de éxitos a todo nivel.
El árbol familiar de cada uno operaría con una dinámica particular, donde se esconde, lo que esta técnica denomina "La trampa": "es lo que se repite de generación en generación, de forma inconsciente, los "automatismos". Esto en lo intelectual, en lo emocional, en lo sexual y en lo material. Es lo que nuestra familia hace que repitamos a pesar de nuestra voluntad", explica Gabriela.
Una vez identificada la trampa de cada uno, esta técnica procede a aplicar la Psicomagia: un acto simbólico y sanador dirigido al inconsciente con la intención de terminar con las repeticiones y liberarnos de la trampa.
¿Qué diferencia tiene, por ejemplo, con las Constelaciones Familiares, donde también se reconstruye la historia transgeneracional?
Son varias las diferencias, algunas de las unas principales son que la constelación actúa para el consultante. La Psicomagia hace que el consultante realice su acto. Este acto moviliza su psiquis profunda y lo hace tomar conciencia en todos los niveles, incluido el instintivo, entonces, la nueva información queda grabada en el cuerpo. La Psicogenealogía y la Psicomagia abordan lo corporal y entran de plano en la sexualidad y en la creatividad, como temas claves.
Dos innovadoras terapias
Osadía sanadora
"Una señora muy bien vestida, de 60 años, no puede deshacerse del profundo rencor que siente hacia un médico que le diagnosticó erróneamente la enfermedad de Alzheimer y que la sumió durante dos años en la angustia. Años que deterioraron por completo las relaciones con sus hijos. El Tarot revela que ella proyecta sobre ese médico, que la amenazó con la parálisis de sus funciones mentales, a sus propios padres paralizantes.
Respuesta: Señora, tiene usted que protestar de una manera infantil. Deposite sus excrementos en una caja de metal de galletas y envíesela por correo al médico. La caja debe estar envuelta como un regalo de navidad."
Este es uno de los ejemplos de actos psicomágicos que Alejandro Jodorowsky relata en su libro "La danza de la realidad". Y hay más: "Un artista conocido, pintor de 50 años, confiesa con vergüenza odiar a su hermano menor, producto tardío de sus padres. El nene llegó cuando él cumplía 22 años y le "robó" el amor maternal.
Respuesta: Compra una cuna de madera, un salvavidas y un gran melón. Pondrás el melón dentro de la cuna y la cuna sobre el salvavidas. Luego, con una pistola automática le disparas al fruto 22 veces. Después viertes sobre los restos un botellón de gasolina, la enciendes y envías la cuna en llamas sobre el salvavidas, flotando en las aguas de un río. En seguida, para cambiar la rabia en aceptación, obsequia con 22 rosas blancas a tu hermano."
Los años de experiencia de Gabriela Rodríguez, más su creatividad e intuición la guían para elegir cada uno de estos actos psicomágicos que persiguen el cambio interno, de manera que la persona encuentre el alivio.
En una entrevista cuentas la historia de un hombre con fracasos económicos reiterados, que no fue valorado por su madre. Su acto psicomágico fue pintarlo de color dorado y que saliese a la calle a mostrar su luz. ¿Qué sucede si la persona -dada nuestra idiosincrasia- no se atreve a dicho acto?
Pues, sencillamente, no lo hace y queda como en el colegio, con un "pendiente". Sin embargo, si se le estoy dando determinada acción es porque su inconsciente sabe que lo necesita y le da el valor para hacerlo.
Finalmente, Gabriela aclara que esta terapia es apta para cualquier problema y persona. Sobre los temas más recurrentes por los que las personas acuden a su consulta o a los talleres, ella señala que son "el desamor, las relaciones tóxicas y los abusos sexuales". Además, agrega que una de las particularidades de la Psicogenealogía y la Psicomagia es que quienes asisten son calificados como "consultantes" y no como "pacientes", ya que no son tratamientos, sino que basta con una o dos sesiones como máximo -ya sea en consulta individual o en talleres- para realizarlas.
Por Pilar Zúñiga.